¡Hola!, soy Karlota, Bienvenidos a mi blog. Suelo subir muchas recetas de cocina, aunque tengo muchos otros hobbys: me gusta coleccionar miniaturas y realizar maquetas para mis muñecos, además, soy aficionada a la fotografía. Me gusta coser, dibujar y jugar a los videojuegos. No dudéis en comentar.
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martes, 25 de diciembre de 2007

La triste historia de Kyle II

Continúo la historia desde donde la dejé. Si queréis saber lo anterior, visitad el post de

"La triste historia de Kyle".

Pasan los días y Kyle no come ni duerme ni sale de su habitación. La abuela está muy preocupada porque su salud está en peligro. No sabe que hacer para que el chico se recupere. Todas las desgracias le han ocurrido de golpe y teme que no se recupere nunca.

Ella ve que tiene que hacer algo si no quiere quedarse sin su único nieto, sin la única familia que le queda.

Doña Betsy es la típica abuela que cocina mucho y muy bien, y le gusta que la gente coma su comida. Por las mañanas, la abuela lleva el desayuno a la habitación de Kyle. Él está echado en la cama mal tapado con la mirada perdida. Mira cómo su abuela posa la bandeja con el desayuno en la mesita, pero no dice nada. No quiere comer y se envuelve como puede con la manta. Le hablan, pero no contesta. Kyle ya no es el mismo de siempre, ahora está ausente, lo que quiere es que pase todo.

Betsy intenta que Kyle se levante, pero no hay manera. No se peina, ni se afeita, ni nada, y le empieza a salir la típica barba de desdeñado. Ha pasado una semana aproximadamente, y Kyle está destrozado. Apenas pudo estar de pie durante los funerales, y acabó desmayándose. La abuela trataba de animarlo, pero era como si lo que le dijera no le llegara al cerebro.

Kyle pasaba los días tirado en la cama de cualquier manera, y muchas veces dormía con la ropa de calle puesta. Comía poquísimo y estaba adelgazando. No dormía y las ojeras le llegaban hasta la mitad de las mejillas. No recibía las visitas de sus amigos. No quería ver a nadie, lo único que quería era morirse.

Pasaron los meses, y pasó todo el verano, y los meses de vacaciones se convirtieron en meses de desesperación y dolor para Kyle, que se sentía muy solo y todo lo que estaba a su alrededor le recordaba a sus seres queridos que ya no estaban. No quería ir a la playa ni quería salir de casa, no quería que le diera la luz del sol, no quería hablar con la gente... y Betsy cada vez estaba más preocupada por la salud mental de su nieto, que comenzaba a comportarse de manera enfermiza y psicótica.

Betsy tenía que tomar una decisión, y recordó que de joven, ella vivía en un lugar muy agradable llamado Hill Valley. Llamó a una agencia inmobiliaria y decidió comprarse una casita unifamiliar. Cuando terminó el verano, ella y Kyle se mudaron a Hill Valley. De esta forma, y separado de los recuerdos del pasado, Kyle podría iniciar una nueva vida y superar todo lo que había pasado, haciendo nuevos amigos y estando en un lugar completamente nuevo. Kyle podría empezar de cero.

Cuando comenzó el curso, Betsy inscribió a Kyle en el instituto del lugar para que realizase sus estudios correspondientes. Kyle no quería ir a clase, y tampoco tenía ganas de conocer gente, pero tuvo que ir, que remedio... es lo que debe hacer.

Cuando llegó al instituto no llamó demasiado la atención. Se ocultaba su pelo azul con un gorro y procuraba colocarse en las esquinas y no hablaba con nadie. Quería marginarse, pero eso no le salió bien, porque llegó Jayden.

La historia de como se conocieron ya la sabéis, por si acaso la tenéis aquí: Link

Poco a poco Kyle lo fue superando, y siempre contando con la ayuda de Jayden y los demás... pero eso es otra historia, ya os la iré contando.

1 comentario:

  1. Ah, así es como acabó en Hill Valley... Qué bien, logró superarlo (me estuve acordando de Jacinta la del Internado y su nieto mientras leía esto XD). Mola. Por cierto ¿cuándo se tiñó el pelo de azul Kyle? Porque al principio no lo llevaba, o no me enteré yo muy bien...

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