¡Hola!, soy Karlota, Bienvenidos a mi blog. Suelo subir muchas recetas de cocina, aunque tengo muchos otros hobbys: me gusta coleccionar miniaturas y realizar maquetas para mis muñecos, además, soy aficionada a la fotografía. Me gusta coser, dibujar y jugar a los videojuegos. No dudéis en comentar.
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lunes, 20 de junio de 2005

Crónicas de la higuera: La momia

En el reino de la higuera, un día caluroso como otro cualquiera, la señora Sanzô se fue a su rama, a admirar el cielo azul. Todos sabemos la terrible alergia que la señora de todos los higos tiene al sol, y sin darse cuenta, la reina higueril se expuso demasiado tiempo a ese calor. Como los vampiros, la reaccion que la grandiosa señora tiene hacia los rayos UVA es desastrosa. Le aparecieron quemaduras por todas las partes que estuvieron expuestas. Como le dolian tanto las quemaduras, fue al sabio curandero de la higuera, cuyo nombre no es revelado en las sagradas y ancestrales escrituras de esta civilización, y éste le puso una especie de pomada sobre las quemaduras. Suponemos que la pomada estaba hecha a base de higos.

Para que dicha pomada hiciera efecto, vendaron a Karlota con unas vendas, que acabó pareciendo a una momia, pero todo era poco para la causa. El sabio curandero llevo a la señora Sanzô a una rama sombría y apartada para que estuviera fresca, allí ella descansó y poco a poco se iba recuperando. Como ya no sufria tantos dolores, pudo dormir plácidamente.
No demasiado lejos de ahí, las princesas Patry y Lucy jugaban al juego más extendido en el imperio, llamado 'hacer el higo', que consistía en colgarse de una rama y balancearse un poco. Mientras se balanceaban, iban saltando de una rama a otra, avanzando rápidamente.
En un momento dado, llegaron al lugar donde la reina descansaba. No se sabe si por la oscuridad que rodeaba a la reina o por la mala visión de las princesas, que ellas creyeron ver a una momia. ¡¡¡Aaaaah!!! - Patry y Lucy gritaron al unísono. Karlota despertó de su plácido sueño y se puso de pie de golpe. Las princesas retrocedieron, delante de ellas, en la sombra de una rama estaba la supuesta momia. El terror que había en el ambiente era tremendo. Patry estaba pensando que hacer y Lucy pensaba en como escapar. La momia avanzaba hacia ellas con pasos cortos, principalmente porque no podia moverse bien, y las princesas continuaban retrocediendo, hasta que la rama terminó. Al borde de una rama, a muchisimos metros de altura, las princesas miraban con amargura la caida. No podian tirarse, porque la muerte era segura. Tenian demasiado miedo como para reaccionar, y se quedaron completamente paralizadas. La momia se detuvo a poca distancia. Llevaba algo en la espalda que con las sombras apenas se podía apreciar. La momia se detuvo a poca distancia, las princesas tenían mucho miedo. Ellas pensaron que tal vez se trataba de un objeto para echarles una maldición o algun conjuro maligno.
De pronto llegó la iluminación. Una luz cayó sobre la momia, y el objeto que ahora sujetaba con una mano era totalmente visible. Patry y Lucy se dieron cuenta demasiado tarde. - ¡¡PAF!! - Un golpe de harisen por poco las hace caer de la rama abajo, y con alegría y dolor a las princesas se les quitaron los temores sobre la momia.
No habia duda, era la reina Karlota. Ellas le preguntaron la razón de su aspecto. Y Karlota, después de golpearlas una vez más por haberla confundido con una momia (el primer golpe fue por haberla despertado) les explicó todo el tema de las quemaduras y de su extraña cura.
Más tarde les indicó que en la civilización higueril, nunca había habido momias, y que no se preocuparan.
Cuando pasó el tiempo y la pomada de higos había hecho efecto, el sabio curandero retiró los vendajes a la reina, que ya estaba prácticamente restablecida. Ahora Karlota podría dedicarse a lo que mas le gustaba, dormir.

Karlota Sanzô 07/06/2005 12:19